lunes, 9 de febrero de 2026

LIBRES DEL PASADO




Durante años, un majestuoso elefante vivió prisionero de un hábito delgado pero implacable. Una pesada cadena de hierro, oxidada por el tiempo y las inclemencias, apretaba su poderosa pata, anclándolo a un pequeño poste clavado en la tierra.

Día tras día, el animal caminaba incansablemente, trazando un círculo perfecto en el polvo: era el límite máximo permitido por la cadena. Con el paso del tiempo, el elefante dejó de luchar. Ya no tiraba, ya no intentaba arrancar aquel poste que, si hubiera querido, podría haber desenterrado con un solo movimiento de la cabeza. Simplemente aceptó que su universo terminaba exactamente donde el hierro se tensaba. El límite físico se había convertido en un límite mental.

Una mañana, el dueño retiró la cadena. El elefante estaba técnicamente libre, pero ocurrió algo increíble: permaneció inmóvil. Incluso cuando la comida fue colocada apenas unos centímetros más allá de su antiguo límite, el animal barritaba de hambre y de rabia, pero no daba un paso. Poseía la fuerza para derribar bosques, y sin embargo no lograba cruzar una línea imaginaria. Su mente había quedado encadenada mucho tiempo después de que su pata fuera liberada.

El síndrome del círculo invisible

Queridos hermanos, esta no es solo una historia sobre animales; es el espejo de muchas vidas cristianas. Hay personas que un día dieron el gran paso de fe, aceptando a Jesús como Señor y Salvador. Comenzaron a caminar con gozo, pero luego, lentamente, se convirtieron en víctimas de su vida pasada.

Muchos, aun siendo nuevas criaturas en Cristo, viven como si aquella vieja cadena de hierro siguiera atada a su tobillo. Dios los ha hecho libres por decreto divino, pero continúan caminando en círculos, prisioneros de vicios, amarguras o sentimientos de culpa que ya no existen ante los ojos de Dios. Pasan meses y años, y la pradera de la gracia permanece inexplorada.

Para disfrutar plenamente de la libertad que Dios ha comprado para ti a tan alto precio, debes enfrentar tres verdades fundamentales:

1. Reconoce la naturaleza de tu cadena

La Escritura dice: «Conoceréis la verdad y la verdad os hará libres». El problema de muchos cristianos es que su mente sigue sintonizada en las frecuencias de la derrota. Las cadenas mentales hoy se esconden detrás de justificaciones sutiles: «Soy así», «Mi padre era así», «Es más fuerte que yo».

El primer paso es identificar estos pensamientos y ponerlos bajo la luz de la Palabra. Pregúntate sinceramente: «¿Este pensamiento viene de la verdad de Dios o es solo el surco de mi vieja cadena?». La verdad de Dios no está para condenarte por el pasado, sino para iluminar tu presente y mostrarte que el poste ha sido removido.

2. Honra a Aquel que rompió el hierro

La Biblia declara con fuerza: «Cristo nos libertó para que fuésemos verdaderamente libres». El elefante de nuestra historia no sabía que la cadena había sido quitada; moría de hambre por ignorancia. Del mismo modo, muchos creyentes ignoran que Cristo ya ha roto el poder legal del pecado sobre sus vidas.

Si has aceptado al Señor, tu vieja vida ha muerto. Esa sensación de ser “empujado” hacia el viejo error es solo una ilusión alimentada por la memoria de la carne. Debes creer firmemente en tu nueva posición. Cuando sientas el llamado de un viejo vicio, no luches con tus fuerzas, sino declara: «Jesús me ha liberado. Esta cadena ya no existe, es un fantasma del pasado». Tu libertad no depende de tu habilidad, sino del poder del sacrificio de Cristo.

3. El valor del primer paso en el vacío

La libertad cristiana requiere un acto práctico de confianza. La comida estaba fuera del círculo, pero el elefante debía decidir extender la pata. No esperes “sentirte” libre para actuar como un hombre libre. Comienza a caminar en el Espíritu precisamente cuando sientas más fuerte el miedo.

Si antes reaccionabas con ira, elige hoy responder con un silencio lleno de gracia. Si tu cadena era la depresión o la apatía, realiza un gesto de servicio hacia alguien. El apóstol Pablo decía: «Todo lo puedo en Cristo que me fortalece». Cada vez que eliges no seguir un viejo impulso, estás literalmente borrando el surco del hábito y trazando un nuevo sendero de gloria.

Hermanos, el cerco está abierto. Las praderas de la gracia de Dios son inmensas y esperan ser exploradas por hijos que saben que lo son. No mueras de hambre espiritual dentro de un círculo que existe solo en tu memoria. Levanta la mirada, siente el aroma de la libertad y da ese paso. ¡Tu Dios ya ha roto toda cadena!

Te hago una pregunta: «¿Cuál es el primer pequeño paso que sientes que debes dar hoy fuera de tu viejo círculo?»

miércoles, 8 de enero de 2025

UN GRITO DESDE LA OSCURIDAD





«Me echaste a lo profundo, en medio de los mares, Y me rodeó la corriente; Todas tus ondas y tus olas pasaron sobre mí.” Jonás 2:3

Dios había llamado a Jonás con un propósito específico, el de ser portador de un gran mensaje, un mensaje que luego de ser recibido traería salvación a toda esa nación de una destrucción inminente.

Podemos decir que en esta ocasión el profeta Jonás se negó a hacer honor al significado de su nombre, “paloma”, un ave asociada a la mensajeria, Jonás no obedeció el mandato de Dios de llevar Su mensaje, esta desobediencia suya lo llevó a vivir situaciones que nunca hubiera esperado, fue acusado como el culpable de aquella fuerte tormenta, expulsado del barco en medio de aquel mar embravecido y finalmente tragado por un gran pez para terminar en completo oscuridad.

Me gustaría analizar con ustedes algunas cosas que me llamaron la atención:

1 las circunstancias te parecerán favorables:

Cuando uno tiene en mente no obedecer a Dios, inmediatamente comenzamos a razonar de manera carnal, de manera humana, y es ahí donde Satanás prepara los medios que facilitarán nuestra elección de desobediencia al mandato de Dios "Y Jonás se levantó para huir de la presencia de Jehová a Tarsis, y descendió a Jope, y halló una nave que partía para Tarsis". (Jonás 1:3) Es curioso que Jonás haya encontrado un barco listo para partir, no hizo ningún tipo de esfuerzo y esto muchas veces nos hace pensar que si encontramos las cosas fáciles frente a nosotros, significa que fue Dios quien nos lo preparó y de esta manera nos engañamos y tratamos de convencernos de que estamos en Su voluntad.

2 Hay un precio a pagar:

y pagando su pasaje, entró en ella para irse con ellos a Tarsis, lejos de la presencia de Jehová.” (Jonás 1:3) Hay un dicho que dice: “Cuando Dios nos envía, nos recomienda". Cuando Jesús envió a sus discípulos a predicar, les dijo a todos que no llevaran bolsas (el medio donde llevaban su dinero) túnicas, etc., etc., porque sería el Señor mismo quien proveería para todas sus necesidades, lamentablemente en el caso de Jonás fue lo contrario, es decir, fue Jonás quien gastó de su dinero para pagar su viaje a tarsis. Cuando decidimos desobedecer al Señor también empezamos a experimentar pérdidas económicas, sembramos y no cosechamos, ahorramos en billeteras agujeradas, almacenamos agua en cisternas rotas que ya no contienen como antes, trabajamos, nos cansamos y no vemos ningún resultado.

3 Nada saldrá bien.

"Pero Jehová hizo levantar un gran viento en el mar, y hubo en el mar una tempestad tan grande que se pensó que se partiría la nave." (Jonás 1:4) No todo lo que brilla es oro, Jonás encontró un barco listo para zarpar, estaba convencido de que todo estaría bien, pero sabemos que nadie que desobedezca al Señor tendrá una vida tranquila, especialmente aquellos que conocen Su palabra, tarde o temprano las consecuencias llegarán a nuestras vidas, el barco donde estaba Jonás estaba en peligro, su vida estaba en peligro, pero también estaban en peligro aquellas personas que estaban en ese barco, personas que no tenían nada que ver con su elección de desobediencia. Amados en Cristo, a medida que nos alejamos del Señor el riesgo de pérdida aumentará e involuntariamente causamos dolor y sufrimiento a las personas que están cerca de nosotros, cuantos niños sufren las consecuencias de la desobediencia de sus padres, cuantos padres sufren al ver a sus hijos alejarse de Dios, nuestra sociedad misma sufre las consecuencias de haberse apartado de la ley de Dios para abrazar leyes e ideologías humanas. Con esto quiero hacerte reflexionar, antes de desobedecer al Señor, piensa en las consecuencias que causarás no solo a ti mismo sino también a quienes están cerca de ti.

¿Qué debemos hacer cuando nos encontramos en medio del sufrimiento causado por nuestra desobediencia? La desobediencia de Jonás lo llevó a terminar en el vientre del gran pez, allí, rodeado de una densa oscuridad, el hedor de los elementos en descomposición y en absoluta soledad. Jonás oró al Señor, No hay oscuridad que nos impida elevar una oración sincera, no hay impedimentos para quienes quieren volver a Dios con un corazón arrepentido, Jonás dijo: «Invoqué en mi angustia a Jehová, y él me oyó; Desde el seno del Seol clamé, Y mi voz oíste." (Jonás 2:2)

Amado (a) en el Señor, si te encuentras en diversas situaciones difíciles causadas por tu desobediencia, debes saber que Dios no está lejos, solo necesitas humillarte ante Él reconociendo que has pecado delante de él y que estas dispuesto a regresar a Sus pies, al camino correcto, el camino de la obediencia para ser restaurado y tener un nuevo comienzo con Él, recuerda estas palabras: “Invoqué en mi angustia a Jehová, y él me oyó”.

miércoles, 12 de enero de 2022

PON A PRUEBA TU FE Y OBEDIENCIA



Cuantas veces haz visto tu realidad y haz dicho aquí no hay nada más que hacer, cuantas veces te has desmoralizado al ver que tu situación en vez de mejorar se empeora, cuantas veces haz creído que para ti ya es demasiado tarde para poder ver un milagro en tu vida. Todo esto sucede porque hasta este momento haz visto todo con tus ojos carnales tratando de usar la lógica humana para entender los propósitos de Dios.

El profeta Ezequiel en una ocasión fue puesto en medio de un valle de huesos secos, dice la Biblia “2 Y me hizo pasar cerca de ellos por todo en derredor; y he aquí que eran muchísimos sobre la faz del campo, y por cierto secos en gran manera” (Ezequiel 37:2)

Lo que vio el profeta era precisamente eso, huesos secos, no había nada que hacer, quizá si hubiera visto un valle de gente moribunda, gente enferma entonces sí, el milagro sería más fácil, pero eso no era lo que veía, la realidad era otra, un valle de huesos secos y secos en gran manera.

Luego el Eterno le dice a Ezequiel: 4 Profetiza sobre estos huesos, y diles: Huesos secos, oíd palabra de Jehová. “5 Así ha dicho Jehová el Señor a estos huesos: He aquí, yo hago entrar espíritu en vosotros, y viviréis. 6 Y pondré tendones sobre vosotros, y haré subir sobre vosotros carne, y os cubriré de piel, y pondré en vosotros espíritu, y viviréis; y sabréis que yo soy Jehová” (Ezequiel 37:5-6)

Lo que el Eterno estaba pidiendo a Ezequiel era que sea el mismo Ezequiel a hablar a esos huesos secos, lo podía hacer Dios mismo, en un instante el milagro hubiera sucedido, pero no, Dios prefirió usar la vida de Ezequiel, usar sus labios para declarar una palabra de restauración sobre esos huesos extremadamente secos que lo rodeaban.

Dios puede obrar inmediatamente, a su voz todo puede suceder, pero a veces Él pone a prueba nuestra fe y obediencia, Él quiere que seamos nosotros a poner en practica nuestra fe y declarar en el nombre del Señor esa sanidad que estas esperando, esa solución esa situación que te está deprimiendo, esa restauración en tu hogar, en tu matrimonio, en tu familia, Dios quiere que dejes de ver con tus ojos carnales y veas con fe lo que Dios quiere hacer en ti, por ti y a través de ti.

Una vez que Ezequiel hizo lo que se le pidió, dice la Biblia que los huesos comenzaron a unirse y los tendones empezaron a crecer y a cubrirse de carne pero aun no tenían vida, luego el profeta continúo a declarar esas palabras que le fueron dadas y entró espíritu en ellos y vivieron y se formó un grande ejército. (Ezequiel 37:7-10)

Como pueden ver mis hermanos, con la fe y obediencia a su palabra no hay problema que no se pueda resolver, ni milagro que no se pueda realizar, yo te invito a poner a prueba tu fe y tu obediencia y solo así empezaras a sentir que algo nuevo ha empezado a suceder en tu vida y en todo aquello que te rodea, todo lo que tu considerabas muerto, perdido o sin solución, empezara a cobrar vida y a obrar para el bien tuyo y al final de todo veras la gloria de Dios en tu vida.

El Eterno te bendiga.

Autor: Espíritu Santo

Escrito por: Juan Carlos Zubiaga

martes, 12 de enero de 2021

ESTOY ENTRE LA ESPADA Y LA PARED




Yo no sé si te ha sucedido, te sientes en medio de una situación muy difícil en la que no vemos ninguna salida y creemos que hemos llegado a nuestro fin, llegando a este punto cuantas veces hemos dicho: estoy entre la espada y la pared, clamamos a Dios con desesperación para ver una respuesta inmediata y que sucede, nada. 

No vemos la respuesta de Dios como la deseamos ver, es en ese momento que actuamos de manera carnal buscando responsables y culpando a medio mundo y dañando muchas veces a los que nos rodean, me ha pasado también. 

En éxodo capítulo 12 tenemos la historia del pueblo de Israel precisamente en esta situación, el mar frente a ellos y atrás, el faraón y su ejército listos para acabar con ellos o llevarlos de nuevo a cautiverio, las escrituras dicen que Israel clamo a Dios por ayuda pero inmediatamente empezaron a renegar y a culpar a Moisés por haberlos sacado de Egipto. 

Increíble, Dios ya tenía un plan para ellos, el eterno no estaba improvisando nada, el problema era que el pueblo quería una intervención al modo suyo, como muchos de nosotros deseamos que Dios haga exactamente lo que deseamos ver. 

Conocemos la historia, Dios divide el mar y los hace cruzar en seco, el problema número uno para ellos (el mar), se divide en dos permitiendo que Israel cruce en medio su gran problema, el problema número dos, (el ejército del faraón) en su afán de perseguirlos son atrapados y muertos en medio del mar al momento que este se cerró. 

¿Se dan cuenta? Dios obra en el momento que el considera justo, no te abandona, ni se deja influenciar por las acusaciones del enemigo en contra de nosotros, y muchas veces ni considera nuetro pesimo comportamiento en esos momentos dificilies, porque el sabe que somos carne, él no está improvisando planes contigo, porque conoce perfectamente tu situación.

Hoy quiero animarte diciéndote, espera en el Señor, pon tu confianza en el Eterno, porque su palabra dice que no se adormecerá ni dormirá el que guarda a su pueblo. 

Dios está por hacer algo realmente grande en tu vida, cruzaras ese mar que te agobia y el enemigo no tocara ni siquiera un cabello de tu cabeza, tu y los tuyos atravesaran esa situación porque así lo ha decidido el Eterno, porque Dios va contigo como poderoso gigante, solo confía en el.

 

Autor: Espiritu Santo

Escritor: Juan Carlos Zubiaga.

 

 

 
















domingo, 1 de noviembre de 2020

CUANDO VAMOS A REGRESAR A NUESTROS LOCALES DE CULTO


Este periodo de cuarentena nos ha ayudado a reflexionar mucho sobre cómo hemos estado viviendo nuestro cristianismo y que significado tenía para nosotros.

Pero que cosa nos ha querido enseñar el Señor en este periodo de cuarentena.

Y ¿cuando vamos a regresar a nuestros locales de cultos?

Dios tiene todavía muchas cosas que acomodar en nuestras vidas, cosas que nosotros creiamos que son correctas pero delante del estándar de santidad de Dios no lo eran.

Yo pienso que vamos a regresar a nuestros locales de cultos con aquella normalidad con la cual lo haciamos antes, cuando el Señor nos haya cambiado completamente, cuando en casa, en aquella habitación secreta hayamos aprendido a derramar nuestras almas delante de Dios, humillandonos delante de él con lagrimas y pidiéndole con suplica y perseverancia que cambie nuestras vidas y nuestra manera de ver las cosas, solo así, dejaremos de ser los mismos de siempre.

Vamos a regresar a nuestros templos:

  • Cuando dejemos de ver la paja del ojo de nuestro hermano en Cristo y saquemos primero las vigas que tenemos incrustadas en nuestros dos ojos.
  • Cuando perdonar las ofensas de nuestros hermanos provoque en nosotros un gran gozo y cuando pidamos perdón lo hagamos con el corazón pisoteando de esta manera nuestro orgullo.
  • Cuando un cargo en la iglesia no nos haga sentir dignos de reverencia y reconocimiento.
  • Cuando se dejen de hacer diferencias entre el hermano pobre y el hermano que tiene dinero.
  • Cuando se deje de dar, esperando recibir.
Y a nivel ministerial:

  • Cuando se deje de abusar del ministerio.
  • Cuando se deje de trabajar esperando ser promovido
  • Cuando se deje de trasquilar al rebaño, quitándoles la poca lana que aún les queda.
  • Cuando aprendamos que Dios nos ha llamado a servir y no a ser servidos o admirados.

Entonces estaremos preparados para reunirnos nuevamente. 

Este tiempo para la iglesia, ha sido y es aun periodo de purificación y Dios así lo ha permitido, la iglesia de Cristo debe comprender de una vez, que el templo es un lugar de adoración y de entrega total de nuestro ser, un lugar donde nos rendimos únicamente ante su presencia, donde toda la gloria, todo el honor y todo el reconocimiento son solamente para aquel que murió y resucitó por nosotros, Jesucristo.

Un lugar como diría el salmista, para contemplar la hermosura de Jehová y para inquirir en su santo templo.

Y esto tambien va para que los pastores y ministros del evangelio, tenemos que comprendamos que el templo, la casa de Dios es solo para predicar y enseñar las verdades que están escritas en la santa palabra de Dios, y no para atacar, ni mucho menos para manipular al pueblo, el templo no es un mercado, el templo no es un centro comercial donde podemos vender y comprar lo que se nos antoje,

Nosotros también tenemos que entender que el templo es únicamente un lugar de adoración a Dios, y no para hacer shows y maratones de dinero.

Hoy es el tiempo de entender que el templo es la casa de Dios, y en la casa de Dios, quien gobierna es Dios a través de su Espíritu Santo.

Y una vez que hayamos comprendido todo esto, entonces estaremos preparados para reunirnos nuevamente como lo haciamos antes, y no solo eso, estaremos preparados para recibir a todas las almas que Dios mismo traerá y disfrutaremos de este gran avivamiento que nos promete el Señor en su palabra.

Hechos 2:17 Y en los postreros días, dice Dios, derramaré de mi Espíritu sobre toda carne.

Amados ministros del Señor, si vedaderamente deseamos que las almas se acerquen al Señor, nosotros seamos los primeros en acercarnos al él, no existe otro modo de hacerlo.

En los evangelios leemos que las almas eran transformadas por el Señor, dejemos que el Señor lo siga haciendo, y no metamos un yugo que ni nosotros mismos somos capaces de llevar.

Tú y yo, la iglesia de este tiempo, debemos aprender cual es nuestro verdadero llamado.

Ya no es tiempo de jugar a la iglesia, ya no es tiempo de jugar a ser pastores.

El término "ministro" deriva del latín minister, que significa sirviente o criado, y esta a su vez procede de la raíz minus que quiere decir el menor, el menos o la miniatura, en otras palabras: “el menor de todos” El que está al servicio de Dios y al servicio de la iglesia.

Hoy en día lamentablemente se entiende mal este término “ministro” y se cree y se enseña que el ministro debe ser reconocido, rebe ser honorado y servido por la iglesia.  Veamos por un momento el ministerio de Cristo en la tierra y veamos si fue honorado mientras estuvo aquí entre nosotros, lo único que encontramos será su servicio a los mas necesitados, y como pago a esto, su muerte como un delincuente.

Pero hoy, lo que tenemos son ministros que buscan fama, gloria, reconocimiento y riquezas terrenales, esto está muy lejos del ejemplo de servicio que nos dejó Jesucristo.

Mateo 20:26-28 Mas entre vosotros no será así, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor,
27 y el que quiera ser el primero entre vosotros será vuestro siervo;
28 como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.

Después de este periodo de cuarentena, esperemos haber aprendido todo esto.

Yo estoy convencido que Dios ha permitido el hecho estar encerrados en casa, para apreciar la libertad que teniamos antes y para aprender ciertas cosas que como iglesia, habiamos olvidado, y asi es, Dios lo permitió con un motivo, porque la iglesia comienza en la casa, y si somos capaces de comportarnos como iglesia estando en la casa, el día que esa iglesia este reunida en un templo, ese día veremos verdaderamente la gloria de Dios.

Empezaremos a vivir aquel avivamiento que nos habla en el libro de los hechos de los apóstoles, donde el evangelio era predicado con señales, prodigios y milagros, solo así la iglesia será un pueblo lleno del poder de Dios, un ejercito armado con toda la armadura de Dios.

Por ultimo, aquellos que aún no han aprovechado este tiempo para consagrarse a Dios, sino que quieren vivir sus propio evangelio, un evangelio acomodado a su propio estilo de vida y aquellos jóvenes que entran en las modas de este mundo y en los challenges de la redes sociales para dar a mostrar que el cristianismo es chévere y divertido, esta es tu oportunidad, no esperes que abran los templos para hacerlo, hazlo ahora.

Hermanos, oremos para poder ver un despertar en el pueblo de Dios. para que los que se alejaron de Dios vuelvan, oremos para que aquellos que esten jugando a ser cristianos empiecen a vivir un cristianismo genuino y verdadero y para que los fervientes sean aun mas fervientes.

Si oramos por esto, la iglesia será verdaderamente la iglesia de Cristo.


Autor: Espiritu Santo.